En Kenia, un país africano que muere de sed, tiene escondido bajo sus entrañas uno de los mayores reservas de agua del mundo que podrá abastecer por 70 años a 17 millones de kenianos, de los cuales la mitad hoy no tiene acceso al agua potable. Se trata del acuífero Lotikipi Basin, el más grande descubierto en la región y que representa el 900% del total de reservas de agua de Kenia hasta el momento. Por todo esto ya se habla que es mejor que haber encontrado petróleo ya que cambiará la vida de la población al posibilitar el desarrollo de esta zona con la creación de granjas e infraestructuras.

El descubrimiento lo hizo un grupo de científicos de la UNESCO y se ha producido en el área semidesértica de Turkana, en el norte de Kenia, alrededor del lago salino del mismo nombre que comparte con Etiopía.

“Se han acabado las muertes por hambre y sed”, afirma Alain Gachet, el director del proyecto, que expresó que el agua hallada en el país africano “es de gran calidad, fresca y apta para beber directamente“

El Turkana es el mayor lago del mundo en un desierto permanente y, según la asociación Amigos del Lago Turkana, su ubicación remota lo ha preservado. Hoy es una de las regiones más salvajes y vírgenes, con una rica biodiversidad y fauna. Unas 700.000 personas repartidas en pequeñas comunidades intentan sobrevivir de la pesca y el ganado, actividades que se ven afectadas por la falta de agua.

Tras el anuncio del descubrimiento, la ministra de Medio Ambiente keniana, Judi Wakhungu, escribió en las redes sociales, que el acuífero traía “esperanza para el alivio de la sequía en las zonas rurales del norte”, con un 37% de población malnutrida.

La misión de la Unesco ha contado con la colaboración del Gobierno keniano y la financiación japonesa, que ha permitido mapear la zona a través de una nueva tecnología de exploración por satélite que utiliza técnicas de la búsqueda de petróleo para encontrar los depósitos hidráulicos. Los científicos aseguran que los acuíferos kenianos no están a mucha profundidad, por lo que confían en que su explotación será rápida y no demasiado cara.