Redacción internacional, 26 de marzo.-
La Muralla China, el
reloj Big Ben británico o las zimabuas cataratas Victoria son
algunos de los ejemplos de lugares emblemáticos del mundo donde hoy
se apagaron las luces durante la denominada Hora del Planeta.

Esa iniciativa del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que
pide a los políticos que tomen medidas para combatir el cambio
climático, ha contado con el apoyo de 130 países, que comprometieron
su adhesión al apagón ecológico entre las 20.30 y las 21.30, hora
local en cada uno de ellos.

La neozelandesa Isla Chatham fue la más madrugadora en la
andadura de esta campaña y le siguieron Fiyi y otros países del
Pacífico, como Indonesia, Filipinas, Tailandia o Australia.
Sídney, la ciudad en la que nació esta iniciativa hace cuatro
años, apagó sus luces hoy a las 09.30 GMT y, a ella, fue añadiéndose
el resto del país.

Pekín apagó durante una hora las luces nocturnas del tramo más
conocido de la Muralla China, el de Badaling, y Shanghái hizo lo
propio con sus rascacielos más emblemáticos.

Además, el edificio más alto de la capital china (la torre 3 del
Centro Internacional de Negocios), los estadios olímpicos de Pekín
2008, el Teatro Nacional, la Plaza del Pueblo de Shanghái o el
icónico ‘skyline‘ de Victoria Harbour en Hong Kong también se
sumieron en la oscuridad.

En el tercer año que China participa en esta iniciativa, las
ciudades que se han sumado (más de 80) doblan los registros de 2010,
cuando sólo lo hicieron 33.

La capital rusa vivió el apagón de la iluminación del rascacielos
de estilo estalinista de la Universidad moscovita, el edificio de la
Alcaldía, varias estaciones de ferrocarril, instalaciones
deportivas, la torre de televisión, además de varios puentes sobre
el río Moskova.

En la India, donde los cortes en el suministro eléctrico son
habituales e imprevistos, unas 50 ciudades se adhirieron a la causa
del ahorro energético.

La actriz de Bollywood Vidya Balan fue la embajadora de la causa
en la tercera edición de la iniciativa en el gigante asiático, donde
destacó un acto con música frente a la emblemática Puerta de la
India de Delhi.

En Pakistán, cuyos habitantes sufren cortes de suministro con más
frecuencia aún que en la India, el presidente, Asif Alí Zardari,
hizo un llamamiento a ‘ahorrar energía‘, no sólo por su escasez
‘sino para preservar el medio ambiente para un futuro mejor‘.

El estadio Soccer City, de Johannesburgo, en el que España
conquistó su primer título mundial de fútbol el 11 de julio, y las
torres más emblemáticas de Johannesburgo fueron, entre otros, los
lugares elegidos por las autoridades sudafricanas para sumarse a la
campaña.

En Nairobi, el rascacielos más característico de la capital
keniana, el Centro Internacional de Conferencias Kenyatta, también
cerró su interruptor, al igual que quedaron a oscuras las conocidas
cataratas Victoria, en Zimbabue.

En la capital de Botsuana, Gaborone, el único alumbrado fue el de
las velas y, entre los países del África subsahariana Uganda se sumó
por primera vez en cuatro años.

El Ayuntamiento de París suscribió por tercer año su apoyo y
decidió apagar la iluminación de 230 monumentos de la ciudad, entre
ellos Notre Dame o la Ópera. Sin embargo, la Torre Eiffel, su lugar
más visitado, sólo quedó a oscuras cinco minutos por motivos de
seguridad.

La madrileña Puerta de Alcalá, la barcelonesa Sagrada Familia, la
Alhambra granadina o la Torre del Oro sevillana fueron algunos de
las más conocidas edificaciones que simbolizaron la adhesión
española a la causa ecologista.

En Alemania, se sumaron a la llamada ecologista Berlín, Colonia,
Hamburgo, Kiel, Bremen, Múnich, Stuttgart, Mannheim, Fráncfort,
Wiesbaden, Núremberg, Leipzig, Dresde, Düsseldorf, Bonn, Aachen y
Munster.

Sólo en la capital alemana, los organizadores llevaron a cabo el
apagón de la Puerta de Brandeburgo, el Sony Center, el Ayuntamiento
Rojo y otros edificios públicos.

Monumentos como el reloj Big Ben, el Parlamento, la Torre de BT
en Londres, la National Gallery, el castillo de Edimburgo, el
edificio de Stormont (Belfast), el Centro del Milenio en Londres y
las luces de Piccadilly (Londres) figuraron en el catálogo británico
de apoyos a la causa del ahorro energético.