La ola de frío siberiano que azota Europa, desde hace ya diez días, sigue sumando muertes y no da tregua. Hasta ayer el número de víctimas fatales era de 280 personas.

Tan sólo en los tres países más golpeados por la ola de frío: Ucrania, Polonia y Rumania, ayer, habían muerto 23 personas, en su mayoría sin hogar.

Es por esto que las autoridades mantienen dispositivos de ayuda y en los tres países se han establecido millares de centros de acogida en los que los ciudadanos pueden refugiarse del frío.

Además como consecuencia de las heladas y la nieve se han incrementado los problemas en infraestructuras y las redes de transporte.

Fuentes: Télam y Efe.