Bernard Madoff, que fue condenado a una pena de 150 años de cárcel en EEUU por cometer históricas estafas, murió el miércoles a los 82 años en una prisión federal, dijeron autoridades penitenciarias.
Madoff se presentó por décadas como un empresario exitoso y de confianza de Wall Street mientras se dedicaba en secreto a cometer fraudes de inversión. Un portavoz de la Oficina de Cárceles Federales estadounidense anunció el fallecimiento de Madoff, que sufría fallas renales crónicas y varias otras enfermedades de base. La muerte habría sido por causas naturales.
El exfinancista estaba confinado en la prisión de Butner, en Carolina del Norte, luego de su sentencia en junio del 2009 por dirigir un fraude estimado en hasta 64.800 millones de dólares.
Los inversores quedaron fascinados por las ganancias anuales de dos dígitos que Madoff parecía generar y que otros consideraban imposibles de explicar o conseguir. El dinero ayudó a Madoff y a su esposa a disfrutar de lujos como un penthouse en Manhattan, propiedades en Francia, coches y yates caros, con un patrimonio neto de unos 825 millones de dólares.
