Una niña de cuatro años se ha convertido en la víctima más joven de covid-19 en el condado de Galveston en Texas desde el inicio de la pandemia, luego de que varios miembros de su familia se contagiaran.

Kali Cook murió mientras dormía en su casa el 7 de septiembre, pocas horas después de mostrar síntomas del coronavirus. Ella no estaba vacunada, ya que los niños menores de 12 años aún no son elegibles para la inoculación.

Sin embargo, su madre, Karra Harwood, tampoco fue vacunada y se describió a sí misma como en contra de la vacunación. “Yo era una de las personas que estaba en contra, estaba en contra. Ahora, desearía no haberlo estado nunca”, aseguró a The Daily News.

La muerte de Kali se produce en medio de informes de un número creciente de casos de variantes Delta que se observan en niños en los EEUU.