España, 4 de junio.- Apenas aterrizó el vuelo, Priscilla -la madre del niño- fue trasladada a un hospital de Madrid. La mujer, que vive en la ciudad de Móstoles desde hace quince años, contó que el niño pesó casi tres kilos y que dio a luz en la última fila del avión, un Airbus 319, asistida por el "completo equipo médico" que viajaba en el avión.

Por la muerte de su padre, Priscilla debió viajar a Malabo a pesar de estar en la semana 36 de embarazo y embarcó de regreso el jueves por la noche en el avión de Iberia. Pero apenas despegó el avión sintió los primeros dolores, tal vez debido a la turbulencia. Acompañada por su tía, ésta dio aviso a las azafatas cuando las contracciones se hicieron más intensas.

"La azafata me pidió calma, me dijo que iban a ver si podían hacer un aterrizaje de emergencia", recordó. Un momento después, la mujer rompió bolsa y la azafata pidió ayuda entre los pasajeros del avión, en el que, "por suerte -dijo-, viajaban un médico, un ginecólogo, una matrona y un cura".

"El niño salió enseguida, el parto duró sólo unos quince minutos", sostuvo la madre al agradecer al personal médico la atención prestada y al cura que bendijera al niño tras el alumbramiento. "Esto es alegría".