Treinta y tres niños de dos provincias rurales chinas murieron por un brote de la enfermedad de manos, pies y boca, que podría causar más víctimas por su fácil expansión con el calor ante la proximidad del verano boreal. Es una enfermedad infantil común y rara vez letal. No obstante, varias formas del virus pueden resultar mortales si no se tratan adecuadamente.
