Un diario publicó ayer fotos de soldados estadounidenses posando con restos de insurgentes muertos en Afganistán, y la Casa Blanca y el Pentágono condenaron el hecho y pidieron perdón ante lo que es el cuarto escándalo de este año relacionado con las tropas norteamericanas en ese país. Entre las imágenes, que se remontan al año 2010 puede verse a soldados de EEUU y policías afganos en pose junto a las piernas mutiladas de un atacante suicida.
