Francia, 7 de junio.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, disfruta con su esposa Michelle y sus hijas Sasha y Malia de unas minivacaciones en París, después de que el sábado finalizaran los actos oficiales por el 65 aniversario del desembarco de Normandía.

Durante la mañana de hoy, la familia visitó el Centre Pompidou, que actualmente alberga una exposición de Wassily-Kandinsky. Después, el mandatario regresará a Estados Unidos, mientras que Michelle y las pequeñas almorzarán con el presidente galo, Nicolas Sarkozy, y su mujer, Carla Bruni, consignó la agencia de noticias DPA.

En la tarde del sábado, los Obama fueron a ver la catedral de Notre Dame, que se cerró para el resto de turistas, y cenaron en un "bistro" de la capital.

Según los camareros, el presidente estadounidense pidió cordero y sólo bebió agua. Obama fue "extremadamente amable con el personal", dijo uno de los empleados del local, situado en el distrito séptimo, uno de los barrios más "chic".