El presidente de EEUU, Barack Obama, anunció ayer el restablecimiento de los tribunales militares para juzgar algunos sospechosos de terrorismo en Guantánamo, pese a que cuando asumió en enero pasado los suspendió por considerar que era un sistema irregular.
El mandatario pedirá al Congreso aumentar las garantías de los acusados para afrontar sus juicios.
Obama dijo también que pedirá un período adicional de 120 días para celebrar los juicios pendientes para que así el Gobierno pueda cambiar los procedimientos y dar más garantías a los detenidos.
El nuevo sistema limitará el uso de rumores, prohibirá las declaraciones obtenidas mediante tratamientos "crueles", dará a los acusados más amplitud para escoger a sus abogados y proporcionará más protección si no deciden no testificar.
Los jueces de las nuevas comisiones militares también podrán establecer la jurisdicción de sus propios tribunales, explicó el mandatario a través de un comunicado.
Según Obama, las reformas "comenzarán a restablecer las comisiones como un foro legítimo para el enjuiciamiento, al tiempo que las adaptan al Estado de Derecho".
Asimismo, el presidente norteamericano dijo que colaborará con el Congreso para reformas adicionales que permitan que estas comisiones "enjuicien de manera efectiva a los terroristas y sean un camino, junto a los juicios en tribunales federales, para la administración de la Justicia".
"Este es el mejor camino para proteger nuestro país al tiempo que respetamos nuestros valores más queridos", señaló.
