El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y los líderes de la Unión Europea habían dejado en claro que querían que el Reino Unido no se separara. En Bruselas, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, elogió el resultado del referendo y lo definió como un hecho positivo para Europa. ‘Saludo la decisión del pueblo escocés de mantener la unidad de Reino Unido‘, dijo.

‘Deseamos continuar nuestra fuerte y especial relación con toda la gente de Gran Bretaña e Irlanda del Norte mientras encaramos los desafíos a los que se enfrenta el mundo‘, señaló el presidente de Estados Unidos.