Al menos 54 personas murieron ayer al producirse un sismo de 7,9 grados de magnitud que sacudió el archipiélago de Samoa y otras islas del Pacífico Sur, provocando la formación de un tsunami.
Centenares de casas quedaron destruidas en esas islas volcánicas de Oceanía, ubicadas entre Hawaii y Nueva Zelanda. Según el Ministerio de Defensa Civil zelandés, el terremoto alcanzó los 8,3 grados en la escala de abierta de Richter.
La Policía del territorio estadounidense de Samoa confirmó que al menos 14 personas habían muerto. Mientras que en el vecino Estado independiente de Samoa Occidental, ambos parte del mismo archipiélago, la cifra de víctimas mortales ascendía al menos a cuarenta, según residentes. De todos modos, la oficina de administración de desastres de Samoa fue más lejos aún y calculó que los muertos pueden llegar a 100.
El terremoto, ocurrido a las 6.48 hora local, se localizó a una profundidad de 18 kilómetros bajo el lecho marino, a 204 kilómetros al sur de Apia, y a 224 kilómetros al suroeste de Pago Pago, capital de la Samoa estadounidense.
Según residentes de Apia (capital de Samoa Occidental), tras el terremoto que sacudió la isla durante cerca de tres minutos, muchas familias abandonaron las casas para refugiarse en lugares altos de la ciudad.
El sismo causó olas de hasta de cuatro metros en diferentes zonas de la región, donde la isla más afectada es la de Upolu, en el Estado independiente de Samoa Occidental.
En la localidad de Lalomanu, en la costa oriental de la isla de Upolu, casi todas las aldeas han quedado destruidas por la fuerte sacudida. Upolu, de 75 kilómetros de longitud, es la segunda mayor isla de Samoa Occidental, después de la de Savaii, y alberga la capital, Apia.
Desde Pago Pago, informaban que las aguas del océano han avanzado unos 50 metros en la tierra firme, sembrando destrucción a su paso.
Mientras sonaban sirenas, una vecina de la aldea de Potasi dijo haber visto los cadáveres de tres niños aplastados por los escombros de una casa, y señaló que la mayor parte de la población se levantaba de dormir cuando ocurrió el sismo.
El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico, del Instituto Geológico de Estados Unidos, emitió tras el terremoto una alerta dirigida en particular a Nueva Zelanda, las islas Fiyi, la Polinesia francesa y Tonga. También hubo avisos para Nueva Caledonia, Papúa Nueva Guinea, Australia y otras islas del Pacífico.
El de ayer fue el terremoto más violento registrado en el planeta desde el 12 de setiembre de 2007, cuando frente a Sumatra (Indonesia) un movimiento sísmico alcanzó los 8,5 grados Richter.
Según el Servicio Geológico de EEUU, en la región se registraron hasta trece réplicas sísmicas superiores a los cinco grados.
En Apia, aldeas de la pequeña isla vecina de Monono, han sido destruidas y una extensa parte de que lo antes era tierra firme se encuentra sumergida.
Casi la totalidad de los agentes de la Policía estaba de servicio ya que el gobierno cambió el lado de conducir para los vehículos, de derecha a izquierda. En Pago Pago, muchos edificios estaban destruidos y decenas de vehículos había caído al mar.

