El Vaticano anunció ayer la "visita apostólica" (intervención) de la orden los Legionarios de Cristo, por orden de Benedicto XVI. La decisión se debe a que su fundador, el padre mexicano Marcial Maciel, recientemente fallecido, fue repetidamente acusado de llevar una doble vida marcada por abusos sexuales a chicos y seminaristas, la convivencia secreta con una mujer y de tener una hija.

El padre Marcial Maciel, también fue acusado de fraudes con fondos que maneja la orden, financiada por las contribuciones de algunos simpatizantes tan ricos que, en algunos países, son conocidos como "los millonarios de Cristo".

Los Legionarios de Cristo, una orden fundada en 1941, están diseminados en 22 países, entre ellos, Argentina. Cuentan con unos 800 sacerdotes, 60 mil miembros orgánicos y 400 mil simpatizantes. Su presupuesto global llega a los 650 millones de dólares anuales.