El lunes pasado admitió públicamente entre lágrimas haber mantenido varias relaciones "inadecuadas" con mujeres en internet, y que era él quien aparece en calzoncillos en la foto de su perfil en Twitter, que había negado antes, para sortear el escándalo. Pero quedó atrapado en su propia mentira. Hoy es el centro de todas las comidillas del Congreso de EEUU, copa todas las portadas de la prensa, y es blanco de fuertes presiones para que dimita. Y como si fuera poco, su esposa está embarazada.

El protagonista de esta nueva historia que mezcla, política, poder, sexo y Twitter, es el legislador, Anthony Weiner, que era considerado una estrella en alza dentro del Partido Demócrata al que pertenece el presidente Barack Obama.

Se esperaba que el congresista demócrata por Nueva York, una de las principales voces liberales en la Cámara de Representantes, se presentara a las elecciones a la alcaldía de la ciudad de Nueva York en el 2013.

Weiner, de 46 años, reconoció que mantuvo conversaciones telefónicas y en línea con seis mujeres, pero dijo que no llegó a una relación física con ninguna de ellas.

El escándalo comenzó hace más de una semana, cuando Weiner negó haber twitteado la foto de un hombre con unos calzoncillos abultados a una estudiante de 21 años en el Estado de Washington, insistiendo en que su cuenta había sido pirateada.

"Twitteé una fotografía de mí mismo que pretendía que fuera un mensaje directo como parte de una broma a una mujer en Seattle", contó a la prensa.

"Cuando me di cuenta que la había enviado a Twitter, me entró el pánico (…) y dije que me la habían pirateado. Luego mantuve esta historia, lo cual fue un error tremendamente lamentable", afirmó. "La fotografía era mía, y la envié", agregó.

Weiner está casado con Huma Abedin, una asesora de la secretaria de Estado, Hillary Clinton. La pareja se casó en una ceremonia oficiada por el ex presidente Bill Clinton.

La líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pidió una investigación ética "para determinar si se utilizaron recursos oficiales o hubo alguna otra violación de las normas de la Cámara". Weiner declaró en un comunicado que "doy la bienvenida y cooperaré completamente con la investigación del comité de ética de la Cámara".

Ante la lluvia de críticas y presiones para que renuncie de sus colegas en el Congreso, el congresista inició una ronda de contactos telefónicos con legisladores de su partido para pedir disculpas por lo ocurrido y para transmitirles que, en cualquier caso, no ha violado ley alguna y que, por tanto, no tiene intención de dimitir, según detallan hoy diversos medios locales.

Sin embargo, las cosas se le ponen cada vez más difíciles, ya que continúan saliendo a la luz nuevas fotografías comprometedoras que Weiner supuestamente envió a diversas mujeres a través de internet y, por primera vez, se ha difundido una imagen en la que supuestamente se ven los genitales del congresista.

La fotografía ha sido reproducida por páginas de internet como Hufftington Post o Gawker, aunque el primero en hacerla pública en su blog fue el comentarista conservador Andre Breitbart, quien aseguró que la imagen fue enviada por Weiner a una de las mujeres con las que mantenía contactos.

A todo ello se suma además que diferentes medios locales han publicado que la mujer del congresista está embarazada del primer hijo de la pareja.

La noticia del embarazo fue confirmada por fuentes cercanas a Clinton citadas por The Washington Post.

Abedin, que no aparece en público desde que su marido confirmó sus "contactos inapropiados" inició el miércoles un viaje de trabajo por África con Clinton. Precisamente Hillary, fue una de las que sufrió en carne propia por la conducta sexual de su marido. Fue cuando saltó a la prensa el affaire del ex presidente Bill Clinton y la becaria Mónica Lewinsky. Se trataba de encuentros sexuales en el Salón Oval de la Casa Blanca que tuvo a tiro de destitución de mandatario demócrata en 1998.