The New York Times emitirá esta noche por televisión un aviso titulado "La verdad es difícil'' durante las pausas en la transmisión de la ceremonia de entrega de los Oscar, después de que el diario fue excluido -junto con otros medios periodísticos- de una conferencia de prensa en la Casa Blanca. El spot provocó la ira del presidente Donald Trump, que volvió a arremeter, ahora en términos más duros, contra la prensa independiente y anunció que no irá a la tradicional cena de corresponsales.

 

Durante el mensaje de 30 segundos, se escuchan voces como de noticiarios que expresan frases tales como "la verdad es que nuestra nación está más dividida que nunca'', o "la verdad es que la prensa es deshonesta''. Es el primer aviso por TV del Times desde 2010.

 

Las frases finales del aviso son: "La verdad es difícil''. "La verdad es difícil de hallar''. "La verdad es difícil de conocer''. "La verdad es más necesaria que nunca".

 

El aviso apareció en YouTube el jueves y ha sido visto más de 2 millones de veces.

 

 

Los diarios New York Times, Los Angeles Times, CNN y otros medios fueron excluidos de una conferencia de prensa en la Casa Blanca cuando el secretario de prensa Sean Spicer limitó el ingreso. El Comité de Protección de los Periodistas condenó la medida de la Casa Blanca, que significó una nueva señal del enfrentamiento entre la prensa y el presidente Donald Trump.

 

El viernes, Trump dijo que no se debería permitir a los periodistas usar fuentes anónimas. Ha mostrado su irritación con una serie de noticias atribuidas a fuentes anónimas, en particular las referidas a los contactos entre sus colaboradores de campaña y agentes de inteligencia rusos, que la Casa Blanca rechaza con vigor.

 

Spicer dijo días atrás que Trump probablemente no miraría la ceremonia de los Oscar. El viernes, la Academia de Hollywood anunció que Meryl Streep sería una de las presentadoras de la ceremonia en vivo. Streep criticó al presidente durante la entrega de los Globos de Oro, en particular cuando Trump aparentemente se burló de un reportero del New York Times con discapacidad física.