
Entre los miles de inmigrantes que cruzan el mar Mediterráneo y se enfrentan a la muerte para llegar a Europa hay muchos nenes y mujeres, como el pequeño Christ y su madre. La joven camerunesa dio a luz en medio de un barca y cuando fueron rescatados por miembros de las ONGs SOS Mediterranée y Médicos Sin Fronteras, madre e hijo seguían unidos por el cordón umbilical.
"Apenas llegaron a bordo de nuestro barco de búsqueda y rescate, les acompañé a la clínica y corté el cordón umbilical y saqué la placenta. El pequeño Christ se encuentra bien. Su madre también, pero hubiese sido mejor para ambos si no tuviera que haber dado a luz en medio del Mediterráneo, rodeado de cientos de hombres", contó la partera que la asistió, Alice Gautreau. Según dijo, el nene pesa 3,2 kilos.
"Cada nacimiento a bordo nos hace aún más orgullosos de nuestra misión, pero también nos llama la atención sobre el drama humano que ocurre en el Mediterráneo. ¿Qué problemas pueden empujar a una mujer a subirse a una patera cuando está a punto de dar a luz? ¿Qué les hubiera pasado a ella y a su bebé si los equipos de rescate no hubiesen llegado a tiempo? Este bebé nació en el mar y sobrevivió: es un milagro en medio de una tragedia anunciada", dijo Fabienne Lassalle, directora adjunta de SOS Méditerranée.
Ese día, el barco de la ONG, el Aquarius, rescató a 860 personas, entre ellos 60 menores, en su mayoría oriundos de África subsahariana y África del Norte. Y en lo que va del año ya son más de 100.000 los inmigrantes rescatados en el Mediterráneo. Pero otros 2500 no tuvieron esta suerte y murieron o desaparecieron en el cruce, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
