Las tres jóvenes estadounidenses liberadas el lunes tras permanecer secuestradas durante una década en una casa de Cleveland, Ohio, estuvieron atadas con cadenas y cuerdas, según informó ayer la policía, que busca ahora a una chica de 14 años desaparecida en 2007 en la misma zona.

Michael McGrath, jefe de la policía de Cleveland, reveló algunos detalles de las primeras investigaciones realizadas dentro de la casa y precisó que Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight vivían amarradas y eran sometidas a una reclusión que incluía abusos, cadenas, cuerdas y cerraduras, para evitar que escaparan.

Además, dieron a conocer que eran liberadas en momentos distintos, pero nunca juntas. Según McGrath, las tres vivieron prácticamente siempre adentro de la vivienda y raramente las dejaban salir al patio.

Amanda Berry, de 27 años y que en sus diez años de cautiverio tuvo una hija, se refugió ayer en la casa de su hermana, repleta de globos y ositos de peluche que los vecinos depositaron para celebrar su regreso.

En tanto, Gina DeJesus, de origen puertorriqueño, regresó ayer a casa de sus padres tras desaparecer hace más de 9 años cuando volvía del colegio.

Mientras tanto Michelle Knight, de 32 años y desaparecida en 2002, regresó ayer al hospital para ser tratada aparentemente por los problemas mentales, que ya padecía antes de su secuestro y que se habrían agravado en las duras condiciones en las que vivía.

Por su parte, los tres arrestados como sospechosos del secuestro, Ariel Castro, de 52 años y dueño de la casa y sus hermanos Pedro y Onil, de 50 y 54 años, colaboraban con los investigadores.

‘Hemos empezado los interrogatorios y están hablando‘, dijo McGrath.

Ariel Castro, que está divorciado, había sido denunciado por su exmujer por malos tratos.

Amanda Berry había sido vista por última vez en abril de 2003, un día antes de cumplir 17 años; Gina DeJesus tenía 14 cuando desapareció, en 2004, mientras Michelle Knight fue secuestrada en 2002 cuando tenía 19. Fuente: Efe, Télam