El Airbus a 330-200 de Air France con 216 pasajeros y 12 tripulantes había despegado a las 19:30 del domingo de Río de Janeiro rumbo al aeropuerto Charles de Gaulle en París. A las 22:33, cuando volaba sobre las aguas del Océano Atlántico, el piloto hizo el último contacto con los controladores aéreos brasileños informándoles que pronto ingresaría al espacio aéreo de Senegal. A las 23:14

el sistema de seguridad del avión envió automáticamente a Francia un mensaje para reportar fallas técnicas en la aeronave: (falta de presurización y problemas eléctricos). Acababa de atravesar un fuerte frente de tormenta.

Poco después desaparecería por completo de los sistemas de radares y nadie sabe a ciencia cierta lo que pasó. Si fue una falla técnica del aparato o sufrió el impacto de un rayo. De todos modos, todos dan por sentado que se trata de otra tragedia aérea en la que no habría sobrevivientes. Igual, el siniestro activó un importante operativo de búsqueda por cielo y por mar con aviones militares, helicópteros y barcos de la Armada brasileña y francesa que salieron desde varios puntos de Brasil y de la base militar francesa de Senegal, en Africa. España también sumó un avión al rescate.

La Marina y Fuerza Aérea de Brasil y Francia comenzaron a escudriñar una enorme área del océano a 800 Km de Natal, en el extremo nororiental del país, donde el radar avistó por última vez al Airbus. Pero anoche seguían una pista más certera: Un incendio sobre el Atlántico, cerca de Senegal que fue avistado por pilotos de un avión de la empresa TAM de Brasil.

Se especula que sean restos del Airbus desaparecido.

El avión desaparecido transportaba pasajeros de varias nacionalidades, entre ellos al hijo del publicista argentino Gabriel Dreyfus -ver página 17-.

Además, viajaban 61 franceses, 50 brasileños, 26 alemanes, además de pasajeros de otros 28 países.

El pasaje estaba compuesto por 126 hombres, 82 mujeres, siete niños y un bebé.

La aerolínea ya dio por descontado que el avión se ha precipitado al mar y manifestó sus condolencias a los familiares y amigos de los pasajeros y tripulantes que vivían horas desesperadas.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se acerco hasta el aeropuerto Charles de Gaulle para saludar a familiares angustiados y llorosos.

Porqué cayó

Las causas del accidente son una incógnita. El debate gira en torno a un fallo propio del aparato o uno provocado por el impacto de un rayo.

"El avión puede haber sido alcanzado por un rayo. Es una posibilidad", dijo el director de comunicaciones de Air France, Francois Brousse.

Brousse precisó que varios de los mecanismos de la aeronave habrían registrado fallas, lo que podría haber impedido a la tripulación contactarse con los controladores de tráfico aéreo.

Expertos dijeron que no es inusual el impacto de un rayo contra el fuselaje de un avión, pero aclararon que eso no era suficiente para explicar un desastre aéreo.

En su vuelo hacia el noreste desde Río de Janeiro, la nave tuvo que pasar a través de una famosa área de inestabilidad que se localiza alrededor del Ecuador conocida como la Zona de convergencia intertropical donde son usuales las fuertes tormentas eléctricas.

De confirmarse la muerte de los 228 pasajeros, sería el más grave accidente de Air France, después de que en el año 2000 un Concorde se prendió fuego al despegar del aeropuerto de Charles de Gaulle, dejando 109 muertos a bordo y al menos cuatro en tierra.

En tanto, Brasil registró dos importantes accidentes de aviación en el 2006 y el 2007, lo que levantó preocupaciones sobre la seguridad aérea en el país más grande de Latinoamérica.

En septiembre del 2006, un avión de pasajeros de la aerolínea Gol se estrelló en la jungla del Amazonas luego de chocar con un pequeño avión privado. Las 154 personas que estaban a bordo fallecieron.

En julio del 2007, las 199 personas que iban a bordo murieron cuando un Airbus A 320 de la aerolínea TAM se accidentó en la pista recientemente pavimentada del aeropuerto Congonhas de Sao Paulo.