La crisis y su grave consecuencia de casi cinco millones de desempleados en España centraron ayer el único debate electoral entre los dos principales candidatos a las elecciones generales del próximo 20 de noviembre, el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba y el conservador Mariano Rajoy.
Las primeras dos encuestas publicadas al finalizar el debate por las cadenas de televisión La Sexta y Antena 3, coincidieron en otorgarle el triunfo a Rajoy: 48,6 a 43,9% y 39,9 a 33,1% respectivamente.
Transmitido en directo a todo el país por 20 canales de televisión, el ‘cara a cara‘ de los principales aspirantes a la Presidencia del Gobierno de España tuvo momentos de tensión pero no arrojó grandes novedades sobre sus ofertas.
Los dos candidatos intercambiaron reproches, pero coincidieron en su análisis de los males que aquejan al país, con el desempleo y el estancamiento económico como las grandes prioridades.
El candidato del Partido Popular (PP), al que las encuestas vaticinan una amplia victoria, Mariano Rajoy, dijo que ello se debe a que ‘hay cinco millones de desempleados, deudas acumuladas y sobre todo a que el gobierno no es capaz‘ de corregir la crisis. Por ello, anunció que su propuesta es acometer una política que ‘permita detener la caída de la economía‘, crear empleo y asegurar las pensiones, la sanidad y la educación.
El candidato del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que buscará reorientar la economía de esa nación europea -‘con un equilibrio entre el control del gasto público y creación de empleo‘- y garantizar la seguridad social. Para ello, defendió la creación de un impuesto a los más ricos.
