Nepal, 30 de abril.- Después de 120 horas bajo los escombros, un niño de 15 años fue rescatado en el barrio de Gongabu, frente a New Bus Park, una de las zonas más dañadas de Katmandú tras el terremoto de magnitud 7.8 que el pasado sábado arrasó Nepal.

El rescate duró más de tres horas desde que se escuchó la voz del niño. "Me llamo Pemba", fueron sus primeras palabras cuando lo encontró el grupo de salvamento.

Un grupo de la policía nepalí estaba trabajando a primera hora de la mañana en una zona demolida por el seísmo cuando escucharon sonidos entre una inmensidad de escombros. Un equipo de rescate con perros rastreadores confirmó que había vida bajo aquel desastre.

El trabajo fue obra de la policía de Nepal, los equipos de salvamento estadounidenses (USAID) y un grupo de bomberos franceses.

Tras el rescate, el joven, llamado Pemba Lama, fue llevado inmediatamente al hospital en una ambulancia, frente a la atenta mirada de centenares de curiosos que han roto en aplausos tras ver su cuerpo. Las autoridades afirmaron que el niño se encontraba bien aunque padecía fiebre, sin querer dar muchos detalles esperando que los doctores analizasen su estado en el centro médico.