El presidente de EEUU, Joe Biden, firmó ayer un decreto que impone nuevos requisitos de vacunación para la mayoría de extranjeros que viajen a la nación norteamericana por vía aérea a partir del 8 de noviembre, informó la Casa Blanca.

Los extranjeros que quieran viajar a EEUU a partir del 8 de noviembre deberán estar totalmente vacunados con alguna de las vacunas que ya han sido aprobadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un nuevo requisito impuesto por la Casa Blanca que, por ahora, les cierra las fronteras a las personas que recibieron la vacuna Sputnik V, cuya autorización global aún está pendiente. Eso dejará afuera a millones de argentinos que recibieron la vacuna Sputnik V contra el coronavirus.

Los menores de 18 años podrán viajar aun sin estar vacunados, pero deberán presentar una prueba negativa de covid-19 antes de viajar. Muchos de esos chicos todavía no han recibido la autorización para vacunarse.

Biden presentó los detalles de las nuevas reglas que comenzará a aplicar para los turistas, estudiantes, investigadores y trabajadores extranjeros que quieran viajar al país y no sean ciudadanos o residentes permanentes.

Según las nuevas directivas de la Casa Blanca, sólo podrán entrar los que recibieron dos dosis de Pfizer, Moderna, Astrazeneca, Sinopharm y Sinovac (después de 14 días o más de la segunda dosis). Y los que fueron vacunados con la monodosis de Johnson & Johnson, también luego de ese lapso.

Por ahora no se contemplan exigencias de terceras dosis o refuerzos. También se anunció que se aceptarán combinaciones de dos vacunas aprobadas por la OMS, como por ejemplo Astrazeneca y Sinopharm, de uso extendido en Argentina. Los que tengan combinaciones que incluyan a la Sputnik V (por ejemplo, con Moderna u otras) por ahora no podrán ingresar.

Además del certificado de vacunación completa, todos los pasajeros (mayores de 2 años) igualmente deberán presentar un test negativo hecho 72 horas antes de abordar el avión. Puede ser antígeno o PCR.

Otras excepciones también se aplican a los pasajeros que presentan contraindicaciones médicas y no pueden vacunarse, o los que viajen con una visa que no sea de turista "desde países con baja disponibilidad de vacunas".

Un funcionario estadounidense que habló con la prensa explicó que, en concreto, son "unos 50 países" donde "la tasa total de vacunación es menor al 10%".

La Casa Blanca no proporcionó inmediatamente esa lista, pero, según datos oficiales de distintos gobiernos recopilados por el portal Our World in Data, la mayoría de esos países son africanos, aunque también están Nicaragua, Haití, Afganistán, Siria e Irak. Quienes lleguen de esos países y quieran quedarse en Estados Unidos más de 60 días deberán comprometerse a vacunarse en el país norteamericano, con "excepciones muy limitadas", recalcó la Casa Blanca.

Si bien el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) no recomienda formalmente la mezcla o combinación de vacunas, el uso de esa estrategia es cada vez más común en muchos países fuera de los Estados Unidos.

Por eso, la Casa Blanca también dio luz verde a las combinaciones de dosis (dentro de las autorizadas por la OMS). Así, podrán ingresar millones de personas que tienen dosis de Astrazeneca y Pfizer o Moderna, combinaciones muy frecuentes en México y Canadá. Estos dos países, que limitan con EEUU, habían estado presionando fuertemente por esta medida.

Los CDC también emitieron una orden de rastreo de contactos que requiere que todas las aerolíneas que vuelen a los Estados Unidos tengan a mano y entreguen rápidamente a las autoridades, cuando sea necesario, la información de contacto que permitirá a los funcionarios de salud pública seguir a los viajeros aéreos entrantes que están potencialmente infectados o han estado expuestos a alguien que está infectado.

Los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes que no estén vacunados deberán presentar un resultado negativo de un test de covid-19 que tendrá que haberse administrado un día antes del viaje, es decir, que tendrán menos flexibilidad que los vacunados para hacerse esa prueba.

La decisión complica a millones de argentinos porque la Sputnik V sigue afuera hasta que no sea avalada por la máxima autoridad de la salud global.

Otros 25 muertos y 1.227 casos

Otras 25 personas murieron y 1.227 fueron reportadas con coronavirus en las últimas 24 horas en la Argentina, con lo que suman 115.851 los fallecidos registrados oficialmente a nivel nacional y 5.281.585 los contagiados desde el inicio de la pandemia, informó ayer el Ministerio de Salud argentino.

La cartera sanitaria indicó que son 648 los internados con coronavirus en unidades de terapia intensiva, con un porcentaje de ocupación de camas de adultos de 36% en el país y del 40,9% en la Área Metropolitana Buenos Aires.

El total de inoculados asciende a 58.553.162, de los cuales 33.103.865 recibieron una dosis y 25.449.297 las dos, mientras que las vacunas distribuidas a las jurisdicciones llegan a 68.696.334.