Mike Pompeo, nuevo secretario de Estado. El nuevo canciller fue miembro del Congreso electo en Kansas para la Cámara de los Representantes.

 

 

El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, despidió ayer al secretario de Estado (canciller) Rex Tillerson y puso al frente de la diplomacia al director de la CIA, Mike Pompeo, un hombre que le es leal.

La principal reorganización del gabinete de Trump desde que asumió el cargo en enero de 2017 fue anunciada por el mandatario en la red social Twitter, en un momento en que su gobierno se prepara para un encuentro sin precedentes con el líder norcoreano.

Pompeo será reemplazado por Gina Haspel, subdirectora de la CIA (Central Intelligence Agency o Agencia Central de Inteligencia). Haspel fue designada ayer para convertirse en la primera mujer en dirigir esa entidad de espionaje, pero su nombramiento fue recibido con recelo debido a su oscuro pasado, en el que abundan los relatos de torturas.

Trump despidió a Tillerson, con el fin de rodearse de aliados incondicionales de cara a su próxima cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un. Según fuentes periodísticas, Tillerson fue despedido tras diferencias públicas por la política hacia Corea del Norte y Rusia.

"Mike Pompeo será nuestro nuevo secretario de Estado. ¡Hará un trabajo fantástico!", escribió Trump en su cuenta oficial de Twitter. Tillerson no ha recibido ninguna llamada de Trump, "desconoce la razón" de su cese y "tenía toda la intención de seguir" en el cargo, aseguró en un comunicado el subsecretario de Estado para la Diplomacia Pública, Steve Goldstein, que también fue despedido ayer después de hacer esas declaraciones.

Tillerson, un exjefe de la petrolera ExxonMobil, se convirtió en febrero de 2017 en el primer secretario de Estado en más de un siglo que no tenía ninguna experiencia previa en el sector público de EEUU, y llegó al cargo entre críticas por su amistad pasada con el presidente ruso, Vladímir Putin.

Pero Tillerson acabó siendo la voz más dura contra Rusia en el Gobierno de Trump, y se ganó poco a poco el favor de quienes defienden el papel diplomático tradicional de liderazgo de Estados Unidos. Cuando el 5 de febrero pasado vino a Argentina, Tillerson conversó con el presidente Mauricio Macri sobre exportaciones y la crisis en Venezuela.

 

Con Macri. Tillerson visitó a Macri en febrero pasado, ocasión en la que conversaron sobre exportaciones.

 


"No estábamos de acuerdo en muchas cosas. Por ejemplo, el acuerdo con Irán, yo creo que es terrible, y parece que él pensaba que estaba bien", dijo ayer Trump a los periodistas.

Trump decidió hacer el cambio ahora para "asegurarse de que tiene a su equipo en sus puestos con miras a las próximas conversaciones con Corea del Norte y a varias negociaciones comerciales", dijo a los periodistas un alto funcionario de la Casa Blanca. La posición oficial de Estados Unidos viene sosteniendo que Norcorea suspenda pruebas nucleares y su programa misilístico.

El nuevo canciller Pompeo, de 53 años, es un prominente miembro de la facción ultraconservadora del gobernante Partido Republicano conocida como Tea Party. Además, Pompeo es integrante de la Asociación Nacional del Rifle. A su vez, se inscribió en la Universidad de Harvard, donde estudió leyes. Efe

 

 

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ionario de línea dura

 

Mike Pompeo, anunciado como sucesor de Rex Tillerson, presenta informes regularmente a Trump sobre temas de inteligencia. Dentro del círculo íntimo del mandatario, se le considera uno de los funcionarios de línea más dura respecto a Corea del Norte.

Al igual que Trump, Pompeo es un abierto crítico de Irán y ha llamado a desechar el acuerdo de 2015 que reduce el programa nuclear de Teherán a cambio de un alivio en las sanciones. En octubre, dijo que Irán estaba "montando una iniciativa despiadada por ser la potencia hegemónica en la región". Antes de asumir el mando en la CIA, en enero, Pompeo era miembro de la Cámara de Representantes. Es un oficial en retiro del Ejército y se graduó en la Academia Militar de West Point.