¿Cuán rápido se derrite realmente el hielo en los polos? Científicos del todo el mundo esperan ansiosos los datos que llegarán pronto del espacio, desde 720 kilómetros de altura. En la estación espacial rusa de Baikonur, en Kazajstán, corre la cuenta atrás para una de las expediciones espaciales más importantes de los últimos años. Es que hoy (a las 11:57 horas en Argentina) será lanzado el satélite europeo de investigación de hielos CryoSat-2, que durante al menos tres años medirá con exactitud el grosor de los hielos marítimos y continentales, una precisión nunca alcanzada anteriormente.

La misión monitorizará las variaciones en el espesor del hielo marino que flota en los océanos polares y en las capas heladas que cubren a Groenlandia y la Antártida.

Con 700 kilos de peso y un nombre que viene del griego ("kryos" significa "frío"), "CryoSat-2" llevará a bordo el primer altímetro radar en microondas cuyo funcionamiento no depende de las condiciones meteorológicas en la Tierra ni de la luz.

"Si todo sale bien tendremos en seis meses los primeros resultados para los científicos", dijo el director de los Programas de Observación Terrestre en la Agencia Espacial Europea ESA, Volker Liebig.

Estos datos deberían estar disponibles desde hace tiempo. Hace cinco años la ESA envió un satélite de este tipo al espacio. Sin embargo, CryoSat-1 se estrelló el 8 de octubre de 2005, debido a un error de programación, con el cohete transportador ruso Rockot poco después del despegue y aterrizó en el Mar Polar Norte.

Investigadores de todo el mundo esperan ansiosamente el lanzamiento de la misión y los datos, importantes para la investigación del clima. "Para los pronósticos climáticos no cuenta la expansión, sino el balance total de la cantidad de hielo", explicó el científico Heinz Miller de la oficina para CryoSat en el instituto Alfred Wegener para investigación marítima y polar (AWI) de Alemania.

El satélite CryoSat-2 iba a ser lanzado el año pasado. Sin embargo, las capacidades limitadas en la estación espacial de Baikonur frustraron el lanzamiento, ya que hubo nuevamente problemas técnicos. También estaba previsto para el pasado 25 de Febrero, pero tuvo que ser cancelado por un problema con la reserva de combustible en la segunda etapa del lanzador.

Los científicos son conscientes de que el cambio climático agrava el deshielo de los Polos. En 2007, el informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) constató que la capa de hielo era de apenas 20-60 centímetros. Y, este verano, el Ártico ha registrado los índices más bajos desde que se tiene constancia. Pero lo que no saben los expertos es cómo se gesta el cambio. Por ello, quieren que "Cryosat 2" lo averigüe, si la tecnología lo permite.