Un hombre murió mientras participaba en el rescate de un Boeing 737, procedente de Moscú, que se incendió la madrugada del sábado tras un aterrizaje fallido en el aeropuerto ruso de Sochi, cerca del mar Negro, provocando 18 heridos.

 

 

El avión de la compañía rusa UTair Airlines, que transportaba a 166 pasajeros y seis miembros de la tripulación, patinó hasta un río y se incendió al intentar aterrizar, con un ala dañada, antes de incendiarse.

 

"Como consecuencia, 18 personas recibieron asistencia médica”, anunciaron las autoridades regionales de salud. Entre los heridos hay tres niños.

 

Quien falleció era empleado del aeropuerto y aparentemente sufrió una crisis cardíaca, indicó un portavoz del aeropuerto de Sochi.