La policía abatió a tiros ayer a un hombre de 22 años nacido en Dinamarca que mató a dos personas en una sinagoga en Copenhague en un evento que promovía la libertad de expresión, dijeron las autoridades. Los ataques podrían haberse inspirado en el asalto del mes pasado contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo. El jefe de la agencia de espionaje de Dinamarca, Jens Madsen, dijo que el hombre armado ya era conocido por los servicios de Inteligencia antes del tiroteo y probablemente actuó solo. La policía dijo que el hombre tenía un prontuario de violencia, actividades relacionadas con pandillas y posesión de armas. Su nombre no fue publicado. El sábado pasado, dos civiles (un guardia de la sinagoga y un cineasta) murieron, mientras que cinco policías resultaron heridos en los dos ataques por separado en la capital danesa. Testigos de los ataques en Copenhague dijeron que el individuo armado realizó hasta 40 disparos contra un café que organizó un evento sobre libertad de expresión al que invitó al artista sueco Lars Vilks, quien ha recibido amenazas de muerte por dibujar la cabeza del profeta Mahoma en el cuerpo de un perro. Vilks salió ileso. Posteriormente el hombre armado fue a una sinagoga cercana donde el guardia, que protegía una ceremonia de confirmación de una joven, fue abatido. El domingo, miles de daneses dejaron flores frente a la sinagoga. ‘Somos una nación pequeña y este tipo de cosas no pasan aquí‘, dijo Frederikke Baastrup, una estudiante de 28 años, reflejando una sensación generalizada de conmoción en un país orgulloso de su reputación por la seguridad y la tolerancia social. La policía acordonó varias secciones en un barrio predominantemente de inmigrantes y retuvo a varias personas para interrogarlas, dijeron testigos.

