Aquella mañana del 28 de junio de 1914, el estudiante bosnio Gavrilo Prinzip se acercó en Sarajevo al coche descapotable que llevaba al archiduque Francisco Fernando, y mató a balazos al heredero al trono Austro-Húngaro y a su esposa.
Un mes después, Austria declararía la guerra a Serbia (que controlaba a Bosnia y Herzegovina, cuya capital es Sarajevo). Así comenzaba la Primera Guerra Mundial, una contienda que a lo largo de cuatro años causó 8.538.315 de muertos y 21.219.452 de heridos.
El 23 de julio de ese año, Austria-Hungría, con el apoyo alemán, envió un ultimatum a Serbia. Tres días después, Rusia se proclamó a favor de los serbios, al igual que Francia. Como respuesta, finalmente Austria le declaró la guerra a Serbia. Al mes siguiente, Alemania le declaró la guerra a Rusia y a Francia.
En la "Gran Guerra" estuvieron involucrados 32 países, entre ellos el Imperio Británico, Francia, Italia, Rusia, Serbia y Estados Unidos, que combatieron contra el Imperio Austro-Húngaro.
El Imperio Británico (aliado a Francia) y Alemania competían por tener la más poderosa flota naval del mundo, razón por la cual existía un estado de tensión en toda Europa. Mientras que las relaciones entre Francia y Alemania no atravesaban por su mejor momento luego de la victoria germana en la guerra entre 1870-1871.
Una de las batallas más sangrientas fue la librada por Alemania y Francia en Verdún, en el nordeste francés, entre el 21 de febrero y el 19 de diciembre de 1916, donde murieron por lo menos 250.000 personas y alrededor de medio millón fueron heridas.
Allí, el comandante francés Robert Nivelle popularizó la famosa frase: "No pasarán". Los alemanes creían que iban a conseguir una rápida victoria sobre las fuerzas francesas, pero la lucha en el frente occidental se convirtió en una Guerra de Trincheras.
Un millón de soldados alemanes pusieron en marcha la táctica de la "guerra de desgaste", popularizada por el general Erich von Falkenhayn, atacando la fortificada plaza de Verdún, lo que dio inicio a tres meses de encarnizadas batallas que terminaron en un virtual empate.
Paralelamente, en julio de 1916, las fuerzas británicas combatieron en en la Batalla de Somne, logrando que los alemanes retrocedieran varios kilómetros del frente de guerra, pero la situación no se modificó en Verdún, donde por primera vez se usó gas venenoso y tanques.
El 6 de abril de 1917, Estados Unidos declaró la guerra a Alemania y el 23 de octubre de ese año las fuerzas estadounidenses entraron en combate en Francia.
El primero de noviembre de 1918, los norteamericanos rompieron las defensas alemanas en Meuse y diez días más tarde se firmó el armisticio que puso fin a la guerra, mediante el cual Alemania cedió parte de su territorio colonial que fue repartido principalmente entre Francia y Reino Unido, y las ciudades de Alsacia y Lorena.
Con el fin de que Alemania no iniciara una nueva contienda, su ejército quedó reducido a 100.000 hombres, su flota a 15.000 unidades y, además, los aliados le prohibieron el reclutamiento militar.
La historia, sin embargo, demostró que estas medidas resultarían estériles para contener la furia germana tras el ascenso al poder de Adolfo Hitler, ya que Alemania invadió Polonia el primero de septiembre de 1939 y así desencadenó la Segunda Guerra Mundial.
