El ex Príncipe Andrés (Prince Andrew) quedó “en libertad bajo investigación” este jueves 19 de febrero, luego de permanecer 11 horas detenido en una comisaría de Aylsham, en el condado de Norfolk, Inglaterra. La medida fue confirmada por la policía británica, que aclaró que el proceso judicial recién comienza.
El hermano del rey Charles III fue arrestado por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público, vinculada al posible envío de información confidencial al financista estadounidense Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual y fallecido en 2019.
La figura legal aplicada, conocida como “released under investigation”, implica que no fue imputado formalmente, pero tampoco quedó desvinculado del expediente. Puede ser citado nuevamente, interrogado o incluso arrestado otra vez si surgen nuevas pruebas.
El episodio marcó un hecho sin precedentes en la monarquía contemporánea: por primera vez un miembro de la familia real británica fue detenido y trasladado a una dependencia policial para cumplir con los procedimientos habituales de un sospechoso. Durante su permanencia, fue sometido a toma de huellas dactilares, fotografía policial y alojamiento en una celda común. Las autoridades contaban con hasta 24 horas para retenerlo sin cargos.
La causa se centra en su etapa como enviado comercial británico, cuando habría compartido información sensible sobre visitas oficiales y posibles inversiones internacionales. Entre los documentos bajo análisis figuran correos electrónicos vinculados a viajes a Asia y datos estratégicos sobre proyectos en Afganistán.
El subjefe policial Oliver Wright confirmó la apertura formal de la investigación y señaló que el proceso se encuentra en una etapa inicial. “Entendemos el enorme interés público y daremos actualizaciones en el momento oportuno”, afirmó.
Horas después del arresto, el rey Carlos III difundió un comunicado de tono institucional: “La ley debe seguir su curso”, expresó, al tiempo que manifestó su “más profunda preocupación” y garantizó la cooperación total de la familia real con la investigación.
Aunque abandonó la comisaría, Andrés continúa bajo sospecha formal, en un caso que vuelve a poner en el centro de la escena su vínculo con Epstein y que mantiene en vilo a la monarquía británica.

