Al decir de sus sobrinos, Carmen Felisa Adárvez no fue una maestra como cualquiera, sino una con verdadera vocación de servicio. Y como no tuvo hijos, sus sobrinos le organizaron un festejo por su cumpleaños número 100, que se realizó ayer en el Club Sirio Libanés. En la foto, Carmen con los souvenir de su cumpleaños.
