Un ciento de encuestadoras tendrán mañana la maratónica tarea de, en treinta segundos promedio, sacarle al elector una confesión de lo que acaba de hacer en el cuarto oscuro, con la meta de recabar un piso de 11 mil respuestas en 10 horas que dura la votación. El boca de urna que prevé realizar el Instituto de Opinión Pública y Proyectos Sociales (IOPPS) puede ser una tarea sencilla o no, dependiendo de la voluntad del encuestado en una tarea contrarreloj, que permitirá tener a las 18 en punto una tendencia de voto ganador, horas antes de que se conozcan los resultados provisorios oficiales.

El operativo es similar al usado en otras elecciones, porque el IOPPS hace el boca de urna desde 1997. Habrá una encuestadora por cada una de las cien escuelas a lo largo de toda la provincia elegidas para la muestra. La ley dice que puede hacerse siempre y cuando las encuestadoras estén a 80 metros o más de cada escuela.

La gente del IOPPS, que mostrará un carnet identificatorio, sólo preguntará al elector si votó por el SÍ o el NO, en este caso. La encuesta es anónima. A cálculo del encuestador, se consigna sexo y franja de edad (menor de 30 años, 31-50 y más de 50). Los resultados, planilla en mano, las encuestadoras los pasarán cada una hora al centro de operaciones central, donde 14 computadoras irán cargando los datos y procesándolos. A las 18, en conferencia de prensa, el director de IOPPS, Antonio de Tommaso, prevé lanzar sus guarismos.