Once días después del terremoto que azotó Italia y que causó 294 víctimas, otro sismo de 5,1 grados de magnitud en la escala de Richter castigó una humilde región de Afganistán.
Ayer en la madrugada una vulnerable zona tribal del este afgano acabó con la vida de al menos 20 personas, dejó heridas a otras 50 y destruyó centenares de viviendas, bajo cuyos escombros trabajaban los equipos de rescate.
El presidente afgano, Hamid Karzai, explicó en un comunicado que el primer temblor tuvo su epicentro en el distrito de Shirzad, ubicado en la provincia oriental de Nangarhar, "después de la medianoche", mientras una réplica se registró "antes del amanecer".
El mandatario, también ordenó el despliegue de los equipos de rescate en la zona y pidió a las organizaciones de ayuda humanitaria que presten asistencia a los familiares de las víctimas.
Mientras tanto, los equipos de rescate continuaban buscando posibles víctimas bajo los escombros y testigos aseguraron que hasta 40 personas podrían haber fallecido.
A su vez, el jefe del Departamento Nacional de Desastres Naturales de Afganistán, Abdulmatin Edrak, dijo que "entre 200 y 300 casas resultaron dañadas o destruidas", añadió el jefe del departamento. El funcionario, también confirmó que el seísmo fue de 5,1 grados en la escala Richter, una magnitud relativamente baja, pero subrayó que el temblor fue especialmente destructivo debido a la vulnerabilidad de las edificaciones de la zona.
Para peor, en los últimos días se han registrado intensas lluvias en Shirzad, lo cual ha debilitado la estructura de las precarias viviendas locales que están hechas de adobe, explicó Edrak.
El sismo tuvo su epicentro a unos 85 kilómetros de Kabul y a 45 de la capital regional, Jalalabad, con una profundidad de 3,2 kilómetros. También se dejó sentir en Pakistán, en concreto en Islamabad y la ciudad vecina de Rawalpindi.
Afganistán, es un país que padece frecuentemente los movimientos telúricos. El portavoz del Gobierno de Nangarhar, Ahmad Abdulzai, aseguró que el temblor afectó especialmente a un pequeño municipio de la tribu nómada kuchi, que acostumbra a habitar en estas débiles viviendas.
Ésta es una de las numerosas tribus que viven en Nangarhar, una región afgana fronteriza con Pakistán que se halla en la gran cordillera del Hindu Kush, que se extiende desde el centro afgano hasta la India.
Por otra parte, la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, expresó su solidaridad con Afganistán por el terremoto y dijo que la ayuda de su país ya "va en camino".
"La primera caravana del equipo de reconstrucción estadounidense ya llegó a la región". La ex primera dama, que no especificó en que consiste la ayuda, añadió "el auxilio ciertamente va en camino para el pueblo y el Gobierno de Afganistán", y agregó: "Nuestras oraciones están con el pueblo de la región afectada".
