El partido estaba empatado. Se había salvado Unión y Paraná lo tenía contra las cuerdas. Llegó un ataque profundo, el arquero Pablo Lucero fue al piso y Vercellino le entró mal. Reaccionaron todos y se dieron de lo lindo cuando el +Bichín+ Sánchez golpeó a Benítez. Fueron tres minutos de vale todo. Con golpes, patadas, insultos y amenazas. El arbitro vio todo y eligió lavarse las manos tras un largo paréntesis de 26 minutos que sirvió para enfriar a Paraná y para reacomodar a Unión. En la pelea, el que más feo la pasó fue Lucero que además de comerse el golpe de Vercellino, luego, cuando se estaba recuperando, un estallido de un petardo muy cercano lo tumbó y lo aturdió mal.

Ya el ambiente estaba caldeado y desde ese minuto nada fue igual. El Gino Laciar se cruzó feo con el banco de Paraná y se prometieron de todo. Acevedo y Lencioni, como capitanes, charlaron mucho con el juez para poder reanudar el juego. Pasó ese momento pero lleno de suspicacias una noche que pudo terminar en fiesta para Unión. Fue el momento mas caliente de la tarde en Paraná. Por el Azul se fue expulsado el Gino Laciar que tuvo que seguir el partido en el palco cedido por el club para los hinchas de Unión.

Fueron 26 minutos de tensión, lo que determinó que la primera etapa se extendiera hasta los 70′. Una locura. Casi una batalla que Unión zafó pero que después al final, no le serviría para nada.