El desgaste se venía haciendo notar. Algunos hablan de diferencias insalvables. Otros, de una etapa cumplida. Lo cierto es que decidieron poner punto final. Y con aviso, para no traicionar a la muchachada. Como quien hace una gran fiesta de divorcio en buenos términos, armaron un Luna Park. Pero se llevaron una verdadera sorpresa. Las 11 mil entradas disponibles se agotaron dos semanas antes del recital y la gente pedía más. Largaron otras tres mil, que también se vendieron como pan caliente. Y así se vino el segundo Luna, el mismo día, a lleno total. En síntesis, unas 25.600 personas fueron testigos del Adiós Sui Generis, como Charly García y Nito Mestre bautizaron la retirada, de la que mañana se cumplirán 35 años.

Bajo ese mismo nombre editaron un álbum doble (que tuvo un par de secuelas) y una película documental que quedó para la historia. Esa a la que aportaron su propio capítulo, que empezaron a escribir a fines de los "60 cuando aún estaban en la secundaria. Sui Generis -que significa Su género o único en su especie- fue la fusión de dos bandas juveniles: To Walk Spanish de Charly y The Century Indignatio de Nito, junto a un puñado de músicos que luego entraron en deserción y recambio.

Vida (1972), Confesiones de invierno, Alto en la torre (simple), Pequeñas anécdotas sobre las instituciones y Adiós Sui Generis fueron los discos que editaron durante este tórrido matrimonio, que tras la disolución, tuvo un par de revanchas -léase tocadas, juntos otra vez- en 2000 y 2001.

"La separación fue porque estabamos aburridos y cansados de tocar en los mismo circuitos. Nos empezamos a desgastar. Cuando la gente empezó a venir menos lo tomamos como un indicio. No daba para más", contó a DIARIO DE CUYO Nito, cuando el mes pasado regresó a la provincia para presentarse con la Sinfónica de la UNSJ. Y por entonces, pese a que destacó un buen presente tanto para él como para Charly, no rechazó un posible regreso. "No está en mi cabeza en este momento pero tampoco lo descarto", dijo.