Las lluvias torrenciales y desborde de ríos que castigan desde la semana pasada los Estados brasileños de Alagoas y Pernambuco, en la región Nordeste, causaron al menos 41 muertos y cientos de desaparecidos, en tanto el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció una ayuda equivalente a 56 millones de dólares.
"Más de mil personas están desaparecidas", afirmó el gobernador de Alagoas, Teotonio Vilela Filho. Unas 100 mil personas que se quedaron sin viviendas fueron evacuadas del área, afectada hace una semana por intensas lluvias que descargaron en pocos días precipitaciones equivalentes a las que ocurren en un mes.
Según climatólogos brasileños, el aumento de precipitaciones se debe al calentamiento no habitual del agua del mar, que produce incremento en la evaporación, y vientos cálidos que estacionan las nubes sobre esa región costera del Atlántico.
