Desde el Instituto de Investigaciones Estadísticas local dijeron que para el censo del 27 de octubre habrá afectados 8.600 censistas, que son docentes desde nivel inicial a superior que trabajarán voluntariamente y cobrarán 250 pesos por la labor en caso de zona a censar urbana y 300 en el caso de rural aislado. Para participar, la titular del organismo, Sila Mugnani, dijo que deben inscribirse con los 700 jefes de radio y que para cualquier duda pueden hablar a los teléfonos 4221570 y 4226145 o en Córdoba 390 (Este).
Los censistas irán debidamente identificados con una gran credencial en el pecho y no es obligación de los dueños de casa dejar que ingresen. Tampoco del censista entrar, quien incluso podrá pedir ir acompañado a un lugar cuando vea comprometida su seguridad.
Está planeado que las encuestas duren de 20 a 40 minutos y que cada censista visite unos 20 hogares. La idea es que se complete el relevamiento entre las 8 y las 18, pero no se descarta prorrogar el lapso hasta las 20, siempre aprovechando la luz del día. El censista está obligado a ir dos veces por el domicilio si no hubiera nadie en el primer intento. Incluso, en el Instituto aseguran que la tarea podrá extenderse por 3 o 4 días en casos puntuales que requieran la visita en una fecha diferente a la estipulada. Por ejemplo, para encontrar el domingo a alguien que trabaja fuera en la semana.
El 27 de octubre será feriado nacional, para que la gente se quede en su casa. Si bien no se puede obligar a nadie a que cumpla, remarcan que la colaboración es un "deber cívico" y entienden que ese día cerrarán comercios y toda actividad social quedará suspendida. El miércoles se pensó especialmente para encontrar a toda la gente en su casa y que no se mezcle con actividades de esparcimiento de un fin de semana, apuntó Mugnani.
El interrogatorio contempla preguntas muy parecidas a las de la última edición, en 2001, y como novedad se hará especial hincapié en registrar descendencias de pueblos originarios y afro, además de mejorar las preguntas relacionadas con discapacidad en las familias.
Para el operativo se prevé un importante apoyo de la policía y otras fuerzas de seguridad, ya que se trata de un despliegue que sólo se realiza cada una década en el país.
