Diez años pasaron del trágico motín en el Penal de Chimbas que dejó un muerto y 19 heridos, y hasta la fecha no hay visos del juicio para conocer la verdad de lo que pasó.
La que no descansa es Juana Jofré que vive reclamando justicia para su hijo Julián Montiveros, un reo que tenía 20 años y que murió baleado en esa revuelta, la noche del 26 de febrero del 2000 en la penitenciaria provincial. La furiosa jornada también dejó el saldo de 12 internos y 7 guardiacárceles heridos. Cómo empezó todo, cómo llegaron las 4 armas que supuestamente tenían los presos y quién mato a Montiveros, son las preguntas que aún siguen rondando a 10 años del motín. Aquello, fue como el coletazo de lo que había sucedido el 3 de noviembre de 1999, cuando los presos desataron otra revuelta, tomaron como rehenes a tres guardias, dos funcionarios penitenciarios, un juez y cinco periodistas, y después 26 de ellos fugaron en dos vehículos.
La diferencia con ese caso fue que no hubo muertos, y años después fueron juicio para condenar a los responsables. Con respecto al motín de febrero del 2000, todavía siguen esperando que llegue el juicio para conocer la verdad del sangriento episodio y sobretodo saber quién mató a Julián Montiveros. La causa estaba en el Primer Juzgado de Instrucción y, si bien fue elevada a juicio hace 6 años, fue regresada para que hagan correcciones.
