Buenos Aires, 9 de octubre.- El célebre guerrillero y político antiimperialista Ernesto "Che" Guevara fue asesinado en Bolivia el el 9 de octubre de 1967. El "comandante" había sido capturado y herido el día anterior en la Quebrada de Yuro. Fue Mario Terán quien fusiló al ‘Che’ bajo las órdenes del exagente de la CIA Félix Rodríguez, en el pueblo boliviano La Higuera.

Médico, escritor y emblemático revolucionario del siglo XX, Guevara nació el 14 de junio de 1928 en Rosario. Dedicó su vida a combatir al imperialismo y a acabar con las injusticias sociales.

Fue, junto a Fidel Castro y Camilo Cienfuegos, uno de los grandes protagonistas de la Revolución Cubana, desempeñando entre 1959 y 1965 altos cargos en la administración del estado cubano.

Sobre los últimos momentos de vida del ‘Che’, Terán contó en una entrevista: "Dudé 40 minutos antes de ejecutar la orden. Me fui a ver al coronel Pérez con la esperanza de que la hubiera anulado. Pero el coronel se puso furioso. Así es que fui. Ése fue el peor momento de mi vida. Cuando llegué, el ‘Che’ estaba sentado en un banco.

Al verme dijo: ‘Usted ha venido a matarme’. Yo me sentí cohibido y bajé la cabeza sin responder. Entonces me preguntó: ‘¿Qué han dicho los otros?’. Le respondí que no habían dicho nada y él contestó: ‘¡Eran unos valientes!’".

Terán dijo que no se animó a disparar porque vio al ‘Che’ "grande, muy grande, enorme". "Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se echaba encima y cuando me miró fijamente, me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el ‘Che’ podría quitarme el arma", relató sobre Guevara que estaba inmovilizado.


"¡Póngase sereno —me dijo— y apunte bien! ¡Va a matar a un hombre!". Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé la primera ráfaga. El ‘Che’, con las piernas destrozadas, cayó al suelo, se contorsionó y empezó a regar muchísima sangre. Yo recobré el ánimo y disparé la segunda ráfaga, que lo alcanzó en un brazo, en el hombro y en el corazón. Ya estaba muerto", relató Terán