Para esa comerciante de 36 años, parecía una mañana más. Luego de buscar a sus hijas en el colegio y llevarles a la casa de su ex pareja en Capital, se tomó un colectivo a Chimbas, para visitar a unos parientes. Hasta allí todo era normal. Bajó en Villa Morrone, caminó unos metros por un callejón y allí, el drama. Un sujeto la sorprendió por detrás violentamente. Con una mano comenzó a estrangularla y con la otra, le apoyó en el abdomen una punta para que no gritara: "Mirá perra, si gritas te mato", le dijo el delincuente, aseguró la víctima entre lágrimas. Ese fue el principio del calvario para esa mujer, porque ambos caminaron por varias cuadras mientras el descontrolado sujeto la golpeaba y la amenazaba con el cuchillo. Así llegaron hasta una vivienda del barrio Luz y Fuerza, que resultó ser del agresor y donde ultrajó a la mujer, dijeron las fuentes. Después, la comerciante pudo escapar, pidió ayuda a una vecina y la policía detuvo al atacante, un joven de 25 años, informaron fuentes policiales.
Todo ocurrió alrededor de las 10. A esa hora, la víctima bajó de un colectivo y enfiló por Villa Morrone. Supuestamente iba a ver unos parientes tras buscar a sus hijas en el colegio y dejarlas con su ex pareja, comentaron en la policía.
Pero no llegó. Apenas hizo unos metros, el sujeto la abordó y la amenazó con un cuchillo. Luego caminaron hasta el barrio Luz y Fuerza, sin que nadie se percatara de la dramática escena. "Parecía drogado… me pegó todo el tiempo y me tiraba de los pelos. Así hasta que atravesamos un descampado hasta el barrio. No pude pedir ayuda porque me pinchaba con el cuchillo y decía que me iba a matar si lo hacía. Hasta me quiso drogar", dijo escuetamente a este diario la comerciante, quebrada.
Según la policía, en el departamento D, de la manzana 3 del monoblock 2 de ese barrio, el sospechoso violó a la mujer. Ese domicilio pertenece al agresor, precisaron. Al cabo de unos minutos, la mujer escapó corriendo semivestida hacia la calle. Una joven en su auto la auxilió y la llevó a la comisaría 26ta, donde dio datos precisos del sujeto. Tras eso, unos 6 uniformados dirigidos personalmente por el subcomisario Diego Rocha, fueron a buscarlo y lo encontraron caminando tranquilamente, con otra ropa, dijeron. Al ver que los efectivos lo rodearon, huyó y se encerró en su departamento. Pero fue inútil, porque los policías derribaron la puerta y lo redujeron. Según un alto jefe policial, el sospechoso se llama Juan Manuel Castro, tiene 25 años, está en pleno divorcio y tiene antecedentes por droga. En su casa secuestraron su ropa y la de la mujer, que tenían restos orgánicos, como también el cuchillo que utilizó.
Más tarde, llevaron a la víctima al médico de la policía, que comprobó el abuso, las laceraciones y los golpes que sufrió durante el ataque, informaron fuentes policiales.
