La jornada previa y las primeras horas del Día del Trabajador resultaron trágicas para tres hombres, víctimas de los accidentes viales. En la mañana del viernes, en Caucete, un empleado que iba a su trabajo en un tambo, fue embestido y arrastrado por una camioneta con empleados de OSSE y perdió la vida en el hospital departamental. Por la noche, en Santa Lucía, otro obrero que volvía a su casa en Chimbas, perdió el control de la moto que guiaba, chocó contra un árbol, el cordón de la vereda y no tuvo escapatoria. Y ayer en la madrugada, en Calingasta, falleció un joven en el hospital a causa de las graves heridas que le dejó un hecho simillar: una violenta caída en la moto que guiaba.


Regreso trágico

Eran exactamente las 20,38 del viernes cuando Johana conversaba con sus amigos en la vereda de su casa en el lateral Este de Circunvalación, entre Hipólito Yrigoyen y Lencina, Santa Lucía. Todo era distención hasta que los sorprendió una escena que no esperaban: un hombre a elevada velocidad transitando en moto hacia el Norte por el lateral Este de la Circunvalación, que de repente tambaleó en el pavimento hasta que se estrelló de cabeza contra una mora y el cordón de la vereda.

Enseguida llamaron a la policía y se acercaron a ver qué podían hacer, pero la situación resultó irremediable: "abrió los ojos, intentó moverse y respiró profundo dos veces antes de quedar ahi… tenía una herida grande en la frente porque parece que dio con toda la cara en el árbol", dijo una vecina de ese lugar.

Más tarde, uniformados de la comisaría 5ta. y la Policía Científica establecerían que ese hombre se llamaba Fabián Ponce, que tenía 42 años, y que había perdido el control de la Gilera 110cc. que guiaba luego de chocar con el pedalín del rodado en el cordón. "Tenía el casco pero no sabemos si lo traía puesto. Y por ahora no se descarta la posibilidad de un presunto estado de ebriedad", dijo esa noche uno de los policías de la investigación.

Según amigos de Ponce presentes en el lugar de la tragedia, el hombre era padre de cuatro chicos y vivía de las changas que conseguía en lo que pudiera. "Era un laburante, seguro que venía de trabajar", dijo uno de sus amigos, consternado mientras esperaba que levantaran el cuerpo para trasladarlo a la Morgue judicial.