Un joven confesó ayer que ahorcó con un alambre a su pareja, el 21 de mayo del 2007, en Caucete, y aceptó purgar una pena de 22 años de cárcel por ese delito. El propio acusado aceptó su responsabilidad en el planteo de juicio abreviado celebrado ayer en la Sala de la Cámara penal y Correccional.

Cristian Rolando Paredes (25) reconoció su autoría en el crimen de Jésica Quiroga (20) en un descampado de ruta 270, Caucete. En principio fue acusado de homicidio agravado por alevosía. Por medio de su defensor solicitó el juicio abreviado y, tras llegar a un acuerdo con la fiscal Alicia Esquivel y el abogado querellante Faustino Gélvez, se mostró conforme con recibir 22 años de cárcel por el delito de homicidio simple.