La comisión directiva de la Sociedad Israelita de Beneficencia de San Juan ha remitido a los legisladores por San Juan en el Honorable Congreso de la Nación el siguiente texto que ha sido tratado y aprobado por esta entidad. Expresa que el pasado 5 de febrero la Sociedad Israelita de Beneficencia de San Juan, elevó al plenario de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentina la posición de rechazo al memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán.

Se expresó nuestro escepticismo sobre las intenciones del gobierno Iraní, y se señaló que el anhelo de justicia que moviliza al gobierno de nuestro país a procurar acciones que lleven a encontrar a los culpables del brutal atentado se está haciendo, a nuestro entender, por un camino erróneo.

Creemos equivocado crear una Comisión de la "verdad”, lo que da a pensar que lo realizado con anterioridad por nuestros jueces y fiscales fue "mentira”, como entendemos equivocado crear una comisión para "recomendar”, cuando lo que es necesario es que la justicia pueda actuar con el imperio de la ley. Esto combinado a la ausencia de plazos, genera una situación fácilmente permeable de dar lugar a situaciones dilatorias.

Más allá de la cantidad de años que han pasado, la necesidad de justicia no se diluye, la importancia de tener justicia es medular. Se necesita por los familiares, por las víctimas y por todos los argentinos demostrar que en nuestro país los atentados no quedan ni quedarán impunes.

Hacer justicia en este caso es un claro mensaje de lucha contra el terrorismo y ésta es una lucha que no debe acordarse, debe ejercerse.

Para la comisión directiva de la Sociedad Israelita este acuerdo que se elevará al congreso nos despierta cantidad de interrogantes, despierta el temor de generar un instrumento vacío y abstracto que generará un marco de injusticia para todos aquellos que deseamos un país fraterno y justo.

Pasados 10 días del pronunciamiento emitido y enviado al plenario referenciado, la comisión directiva de la institución, tras evaluar las declaraciones e informaciones que circularon en los diversos medios ratifica lo expresado oportunamente.

Los argentinos hemos sido víctima de un brutal atentado, 85 personas han perdido su vida, dejando viudas, viudos, huérfanos y dolor en familiares y amigos, por ello buscar justicia es irrenunciable.

Sin embargo el poco avance en la causa de los últimos años no es motivo para elevar al congreso un memorándum orientado a generar un tratado que sustentado en la omisión de plazos y definiciones sirva únicamente para que dos estados, el de Irán sospechado de apoyar acciones terroristas y donde en su actual gobierno ocupan cargos los principales imputados y el nuestro que reconoció falencias en aspectos de prevención y responsabilidad en la falta de avance de la investigación generen un acuerdo vacío que les sirva únicamente para expresar voluntades abstractas y vagas.

Oportunamente el caso del atentado a la AMIA llegó hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos donde grupo de familiares presentaron una acción contra nuestro país por "la violación al derecho a la vida, a la integridad física y a la protección judicial y por denegación de justicia”. El estado reconoció sus falencias y se comprometió al fortalecimiento político, económico, técnico y humano de la fiscalía a cargo de la investigación y de la Unidad AMIA del Ministerio de Justicia. La presidente llevo el reclamo en la ONU exhortando a que los sospechosos iraníes respondan ante la justicia argentina. Se emitió un decreto al respecto.

¿Cómo pasamos de ese punto al memorándum elevado? ¿El paso del tiempo sin justicia, ese horror sin final, se cambia por un final horrendo?

Le decimos a los señores legisladores, que ellos se han podido informar sobre la cantidad enorme de indefiniciones que contiene el memorándum.

Conocen de la necesidad de fortalecer las instituciones de la república, no de generar comisiones y mecanismos novedosos sobre los aspectos relativos a la competencia de nuestros tribunales.

La Argentina toda es víctima de dicho atentado en general y en particular se perdieron 85 vidas, entre las cuales hay un sanjuanino.