Argentina y Brasil firmaron un acuerdo en el sector triguero, el que indica que Argentina comenzará a informar a sus compradores brasileños cualquier cambio en la intervención estatal a las exportaciones del cereal, que decayeron en los últimos años, buscando crear un canal privado para alertar posibles obstáculo.
El sector se ha quejado de que hay una menor transparencia en la información oficial durante el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández. Además, en años recientes el Gobierno comenzó a controlar estas exportaciones por medio de la aplicación de cuotas, diciendo que cualquier exceso sobre el nivel permitido causaría una falta doméstica.
También acordaron apuntar a facilitar el comercio al revelar el saldo de la producción del cereal para permitir una mayor coincidencia entre el suministro y demanda de ambos países.
