Un plus para áreas críticas, el reconocimiento de un régimen especial para las guardias pasivas, la titularización de los interinos y el reparto de los fondos que proviene de las obras sociales. Esos son los puntos del acuerdo que sellaron la gestión uñaquista y el Sindicato Médico, el más combativo del sector público. Algunos de esos ítems se comenzarán a instrumentar en 60 días y en un compromiso que parece ponerle fin al conflicto, los dirigentes sindicales retiraron la amenaza de volver a las medidas de fuerza.
La tensa situación con el Sindicato Médico, que venía de realizar un paro, se destrabó en una reunión de la que participó el gobernador Sergio Uñac. Junto al ministro Castor Sánchez, abrió las puertas el lunes y recibió a la cúpula del gremio.
Uñac quedó en concederles un plus de entre el 20 y el 30% a los profesionales de las llamadas áreas críticas, generar un adicional para los que hacen guardias pasivas y mandar a Diputados la ley que dispone titularizar a los que no tienen estabilidad.
A eso se suma la distribución entre los médicos de parte de la plata que los hospitales les cobran a las obras sociales por atender a sus afiliados. El gremio lo venía reclamando y el Gobierno lo empezará a hacer este año.
