El Hospital Marcial Quiroga se convirtió en epicentro de un duro cruces entre profesionales. El director del establecimiento, Enzo González Iaiza, apuntó contra el jefe interino del Servicio de Urología, Julio Conturso, porque dijo que éste lo amenazó y amagó con golpearlo por inspeccionar esa área, por lo que lo denunció en sede administrativa y en la Policía. Por esa razón, se inició un sumario contra el profesional y el martes, el Ministerio de Salud Pública decidió suspenderlo provisoriamente por 120 días, con goce de haberes, hasta que se llegue a una resolución final. Por su parte, el urólogo negó las amenazas e hizo una exposición policial en la que señaló que se lo hostiga y acosa laboralmente, ya que es afiliado al combativo Sindicato Médico.
Desde el gremio, el abogado Jorge Alaniz señaló que el martes presentarán un amparo ante la Justicia Laboral para que se lo restituya en sus funciones y manifestó que la medida administrativa tiene un efecto intimidatorio en el resto de los profesionales que intervengan en la actividad sindical. González Iaiza aseguró que Conturso sólo se está victimizando. Si bien se trata de un incidente entre 2 profesionales, se produjo justo en el medio del conflicto salarial y laboral que mantienen los médicos con el Gobierno.
Tras la suspensión, ayer la seguridad privada del centro de salud le impidió el ingreso al urólogo, por lo que éste decidió protestar sentándose en la puerta de Urgencias. El reclamo coincidió con la visita de Jorge Yabkowski, presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina (Fesprosa), por lo que se aprovechó para labrar un acta por esa situación particular y además se llevó a cabo una reunión con los médicos para analizar la problemática general, señaló Daniel Sanna, secretario general del gremio local. Ese encuentro resintió la atención de algunos servicios, por lo que hubo quejas y malestar de la gente que asistió a atenderse.
El incidente tuvo su origen en una asamblea de médicos en el centro de salud, en la que se discutía el tema salarial y en la que el urólogo tomó la palabra y le dijo al director del hospital que tenía prohibido el ingreso a “mi servicio (por el de Urología)”, contó González Iaiza. Éste dijo que decidió no contestarle y el pasado lunes 13, recorrió todas las áreas del nosocomio (incluyendo la que está a cargo interinamente de Conturso, debido a las vacaciones de su titular), como lo hace habitualmente. En eso, dijo que mientras estaba en Cirugía General con la jefa de enfermeros, apareció el urólogo y “a los gritos y faltándome el respeto, me increpó diciéndome ‘no te he dicho que vos no vas a entrar al servicio‘”. Acto seguido, afirmó que “me tomó del brazo y amagó con darme una trompada”, para luego decirle que “ya vas a ver lo que te va a pasar si llegas a entrar a mi servicio”, señaló el funcionario.
González Iaiza indicó que no reaccionó, pero que inició un sumario administrativo y que hizo una denuncia en la Seccional 13 por amenazas y coacción. El martes, la oficina de sumarios de Salud Pública notificó a Conturso de su suspensión provisoria por 120 días. El profesional admitió que tuvo la discusión, pero que no lo insultó, ni lo tocó ni amenazó. Sí reconoció que le prohibió al director del hospital ingresar al área de Urología, porque señaló que lo “hace de prepo” y “desautorizándome”.
Conturso expresó que elevó la voz por hechos que se fueron acumulando. Así mencionó que González Iaiza, primero, amagó con sancionarlo por una protesta en la que participó el año pasado y que luego, junto al ministro de Salud, Oscar Balverdi, lo sacaron del padrón de prestadores de la Obra Social Provincia (OSP). Con respecto a la protesta, el director del Hospital explicó que fue aquel reclamo en el que los profesionales pasearon un féretro por el interior del nosocomio. Por la modalidad, aseguró que quiso aplicar una sanción a los involucrados, pero que sólo pudieron ser identificados unos 10 profesionales (entre los que estaba Conturso) de unos 50 que intervinieron, por lo que decidió dar marcha atrás para no imponer un castigo a unos pocos. Y con respecto a la OSP, destacó que él no tiene la potestad para retirar a nadie del padrón de prestadores y remarcó que al urólogo se le dio de baja por cobrar un plus, un adicional que no está permitido.
