El informe del árbitro Carlos Gómez fue severo informando todos los detalles del tenor de las amenazas que recibió en el partido entre ADA y Villa Etelvina de Caucete que finalmente lo llevaron a suspender el cotejo semifinal del Torneo de Clubes Campeones cuando estaban empatados 1-1 e iban 30’ del complemento. Pero además, el juez detalló que tres jugadores del equipo caucetero están expulsados. Con todo esto en las manos, el Tribunal de Penas actuó rápidamente y en primera instancia decidió que se jugara el tiempo restante de partido y a puertas cerradas en Albardón, pero desde el club de Caucete cuando se les informó que tenían tres expulsiones retrocedieron en su postura inicial de jugar sí o sí el tiempo que faltaba y ahora todo está en veremos.
Es tiempo de finales y el margen de tiempo es corto. Desde la ADA aceptan el fallo pero no quieren jugar antes del fin de semana. Villa Etelvina evaluaba anoche su decisión final. Se terminaría así una historia que empezó el sábado pasado, cuando iban 30’ del segundo tiempo, estaban igualados 1-1 en Albardón y el árbitro Carlos Gómez decidió irse del campo de juego tras una jugada en la que quedó en el piso un jugador de la ADA y como había demora en los camilleros para sacarlo, los jugadores de Villa Etelvina lo rodearon. No dio demasiadas explicaciones y lo suspendió por falta de garantías. Con la urgencia de tener encima ya los partidos finales, informó al Tribunal de Penas que falló ordenando que se completen los minutos restantes pero también confirmando las expulsiones de tres titulares en Villa Etelvina además de un suplente que ya había sido expulsado en el partido. Villa Etelvina siempre pidió completar el partido pero cuando se vio en inferioridad de condiciones con la obligación de ir por dos goles para forzar penales, replantearon su estrategia y ahora evalúan si es factible jugar. Un episodio que marcó el desarrollo de un torneo que está en tramos decisivos y nadie quiere regalar nada.
