Los diputados aprobarán hoy la ley de flagrancia que impulsa la gestión de Sergio Uñac, aunque introducirán un cambio. Tras acordarlo con las autoridades del Ministerio de Gobierno, jueces y fiscales, incorporarán el hurto simple al lote de delitos que se podrán resolver por esa vía cuando el delincuente sea sorprendido con las manos en la masa. Para atender las causas, se crearán cuatro juzgados con sus respectivas fiscalías y una oficina especial.
El procedimiento establece que el juez tendrá hasta 10 días hábiles desde la aprehensión para dictar sentencia en casos donde el delincuente sea sorprendido mientras comete algún delito doloso con penas de 3 a 15 años de prisión (se exceptúan los delitos sexuales y los homicidios). Como muchos de esos hechos, sobre todo los que son contra la propiedad, como robos por ejemplos, suelen quedar en la nada, el objetivo es garantizar que de ahora en más tengan resolución sí o sí y en un plazo muy breve de tiempo.
El hurto, es decir llevarse algo ajeno sin ejercer violencia, tiene penas menores a los 3 años, pero es uno de los delitos más comunes y generalmente no se resuelven. Por eso, los diputados y los autores del proyecto coincidieron en agregarlo a los que serán tenidos en cuenta en el proceso de flagrancia.
El proyecto ha sido debatido ampliamente en las comisiones de Diputados y se espera que sea aprobado por unanimidad.
