Lo importante para el tercer día de actividad en esta nueva edición de la Copa Davis era saber el rival de Argentina, en cuartos de final. Es que después de asegurarse el boleto el sábado, los dirigidos por Tito Vázquez sólo debían cumplir con el trámite de jugar los últimos dos puntos ayer en el Parque Roca. Y la novedad llegó con sorpresa incluida. Más allá de gozar de la localía, se suponía que la supremacia de Francia igual iba a prevalecer. Aunque tras el punto ganado por República Checa en el dobles del sábado, la balanza se inclinó para los dueños de casa. Ayer, Radek Stepanek sentenció la historia al darle el tercer punto a su país ante Gilles Simón por 7-6 (2), 6-3 y 7-6 (0). Por eso, de poco sirvió que en el último encuentro Jo-Wilfried Tsonga doblegara a Tomas Berdych por 6-2, 6-7 (5) y 7-6 (0).
La serie ante Argentina se supone que será en Praga. La superficie se descuenta que se trate de carpeta y obviamente en un estadio techado para aumentar más todavía la velocidad de la pelota.
Un paseo argentino
En el primer partido de la jornada de ayer, Vassallo Argüello le ganó por 6-2 y 6-4 a Matwee Middelkoop tras levantar una desventaja de 0-3 en el segundo set, y a continuación Juan Ignacio Chela superó a Thiemo De Bakker por 7-5 y 6-2 para sentenciar el 5-0. Se sabía que la serie entre Argentina y Holanda iba a ser un mero trámite para los locales, más allá de los nombres que salieran finalmente a la cancha.
No obstante, Modesto Vázquez, en su segundo ciclo como capitán, no pasó una semana tranquila: primero fue la repentina baja de Nalbandian y después recibió las negativas de Del Potro y José Acasuso, algo que lo obligó a convocar de urgencia al debutante Vassallo Argüello.
