Tras el intento que fracasó por última vez en el 2008 para terminar con el mandato de por vida del Defensor del Pueblo, que ocupa Julio César Orihuela desde 1987, ahora en el Bloque del PJ ven con buenos ojos la idea. Es porque el presidente de la bancada oficialista, Víctor Doña, dijo que ‘me parece saludable el recambio‘, mientras que una fuente cercana a la Presidencia del cuerpo dio a conocer que hay interés en la idea. Y como el justicialismo es mayoría en la Cámara de Diputados, podría prosperar.
El tema volvió al debate porque el diputado colombista Juan Sansó está trabajando en un proyecto de ley, que dijo que va a presentar antes de que termine abril, para impulsar un cambio en la ley de creación del organismo, la número 5765. Es para que el defensor, que hasta ahora dura en su función mientras observe buen desempeño y buena conducta, sea renovado cada 5 años.
La Defensoría es uno de los pocos cargos en organismos gravitantes que no están en manos del justicialismo y se trata del último cargo vitalicio que tiene el Partido Bloquista. Ya perdió la Fiscalía de Estado, que quedó primero en manos de Mario Díaz y ahora de Guillermo de Sanctis y también se quedó sin la titularidad del Tribunal de Cuentas, que ocupa Isaac Abecasis, aunque no le responde al oficialismo.
El argumento de Sansó en que ‘no es bueno que un funcionario perdure tanto tiempo en un cargo sino que es más favorable que haya un recambio periódico‘.
Además, el legislador quiere modificar la exigencia de que el defensor sea un abogado y que se tome en cuenta el modelo nacional. En el artículo 86 de la Constitución Nacional se establece que el Defensor del Pueblo de la Nación dura 5 años en su cargo y es reelegible por un solo período.
La discusión no es nueva y el que insistió con la idea durante 5 años consecutivos fue el ex diputado provincial Eduardo Leonardelli, ya fallecido. La última vez, en el 2008, el ex legislador propuso la incorporación de la caducidad del mandato del defensor y los adjuntos para que sus cargos se renovaran cada 5 años. También introducía modificaciones en el sistema de designación, que hasta ahora dice solamente que será elegido por Diputados, interpretándose mayoría simple, y se proponía que sea por voto nominal de los dos tercios de los presentes.
Hasta ahora, el defensor dura mientras dure su buena conducta y sólo puede ser removido por juicio político. Leonardelli objetaba que eso era inconstitucional porque en la Constitución Provincial la lista de los cargos que tienen esos ‘privilegios‘ de permanencia es taxativa, y una ley no podía agregar más porque es de menor jerarquía.
Según las fuentes consultadas, el proyecto de Leonardelli no prosperó en aquel momento porque en el PJ no querían confrontar con su socio político en el Frente para la Victoria, que era el partido de la estrella. Es porque Orihuela salió desde una banca de diputado por el bloquismo directo al cargo de defensor. Gracias a ese acuerdo, el bloquismo tiene una banca en la Cámara baja, que ocupa Graciela Caselles, y otra en la Legislatura local, que es para Edgardo Sancassani, que fue en la lista de proporcionales del oficialismo. El otro diputado bloquista, Jorge Espejo, fue representando a Iglesia en la última contienda electoral.
Pero ahora habrá que ver si persiste la intención de preservar esa sociedad política o si es mayor el interés en avanzar en un cargo que hasta ahora es inamovible, salvo mala conducta o fallecimiento de su titular. Algunas señales en este último sentido provienen de la conducción de la Cámara como así también desde la presidencia del bloque del PJ.
El panorama en los bloques legislativos (ver aparte) indica que la idea cayó bien en el PRO y en Producción y Trabajo, aún cuando en este último sector dijeron que habría que ver si es ahora la oportunidad para avanzar. Por supuesto que en el Bloque Bloquista hubo un rechazo de plano a la iniciativa. Y falta conocer la opinión del gobernador Gioja.
El propio Orihuela no pudo ser ubicado para la consulta y en su casa dijeron que estaba de viaje.
Desde la puesta en marcha de la Defensoría del Pueblo, el 15 de octubre de 1987, Orihuela ha sido hasta ahora el único en ocupar el puesto. Fue diputado por el PB en el período 1983-87. Y como legislador le tocó justamente votar la creación del organismo, que había quedado establecida en la reforma constitucional de 1986.
