En lugar del 1,5 por ciento de los votos válidos emitidos como se pensaba inicialmente, a las fuerzas políticas que llevan lista única en las elecciones del próximo domingo ahora se les exigirá que obtengan un mínimo de sufragios equivalente al 5 por ciento de sus afiliados para poder competir en las generales de octubre. En la práctica representa mucho menos votos y las agrupaciones que indirectamente se ven más favorecidas son Dignidad Ciudadana y el Frente Opositor, si se tiene en cuenta que una encuesta de intención de voto del IOPPS revela que si se aplicaba el primer requisito, posiblemente no les hubiera alcanzado para entrar en la puja final por la Gobernación.
Los requisitos a cumplir por las fuerzas políticas los impone la ley de internas abiertas con el espíritu de que en octubre participen las más representativas. Pero como la norma es considerada confusa, el Tribunal Electoral se puso a estudiarla y ayer sacó una resolución dando cuenta de los mínimos de votos que se aplicarán. El órgano definió que los que presenten lista única deberán obtener votos equivalentes al 5 por ciento de sus afiliados y los que lleven dos o más listas, tendrán que sacar el 1,5 por ciento de los sufragios afirmativos que se emitan en el distrito.
En el proyecto que armó el Poder Ejecutivo fijó como único filtro el 1,5 por ciento parejo en todos los casos y hasta ahí no había dudas. Pero cuando la iniciativa llegó a la Legislatura, los diputados agregaron un apartado en el artículo 2 que impone el 5 por ciento en función de los afiliados y la ley que terminaron sancionando abrió distintas interpretaciones en los partidos políticos y a criterio del Tribunal Electoral, hasta resulta contradictoria.
Lo cierto es que ahora, como todos los frentes y partidos presentaron una sola fórmula de gobernador y vice, el domingo les bastará con que los vote un porcentaje mínimo de sus afiliados para pelear por el cargo el 23 de octubre. Antes, con el 1,5, al menos dos precandidatos estaban complicados. La medición de la consultora dice que el aspirante del Frente Opositor, Carlos Navas, llega con una intención de voto del 0,9 por ciento y que su par de Dignidad Ciudadana, Fernando Moya, tiene el 1,2. Mientras que el resto de las fuerzas aparecen más holgadas (ver página 2).
De acuerdo a otra encuesta que hizo el IOPPS semanas atrás, el domingo se calcula que votarán unos 317 mil electores en toda la provincia. El 1,5 por ciento representa 4.755. Pero al aplicarse el porcentaje en relación a los afiliados, Navas debe obtener 250 sufragios y Moya 93.
Eduardo Quattropani, uno de los miembros del Tribunal Electoral, aseguró ayer que el espejo de la ley provincial fue la que se sancionó en la Nación, que impone como filtro el 1,5 y que no fija el 5 por ciento adicional que introdujeron los diputados locales. El funcionario sostuvo que a pesar de los desequilibrios que pueda haber, a partir del agregado que hicieron los legisladores “la única solución interpretativa racional que se puede hacer es que son dos supuestos distintos”.
Las desigualdades quedan de manifiesto cuando hay listas múltiples. Si cualquier partido o alianza hubiera presentado dos precandidatos a intendente en Capital, deberían haber obtenido entre los dos 977 votos -un promedio de 488 cada uno-, equivalentes al 1,5 por ciento que se estima sufragará en el departamento. Mientras que a los frentes que no tienen más de 1.000 afiliados en el distrito -son varios-, les alcanza con 50.
