La situación caótica que vive Venezuela ya se plantea a nivel mundial y se está solicitando una fuerte presión internacional para resolver los dramáticos momentos que afronta la población y los derivados del deterioro institucional a los que ha llevado la llamada revolución chavista, obstinadamente sostenida por el presidente Nicolás Maduro.
El país caribeño atraviesa una de las peores crisis de su historia contemporánea con la inflación más alta del mundo, recesión económica profunda, constantes colapsos en los servicios públicos esenciales y una enorme escasez que obliga a miles de personas a formar colas interminables en búsqueda de alimentos y medicinas. Esto último ha impulsado a la organización Human Rights Watch, la mayor entidad no gubernamental defensora de los derechos humanos, a reclamar una cruzada internacional -en particular de la región- para presionar al Gobierno de Caracas a tomar medidas inmediatas y permita el ingreso de ayuda externa.
Desde junio pasado esta ONG ha visitado a varios hospitales públicos en la capital y seis estados venezolanos, a la vez de entrevistar a pobladores y entidades locales para conocer de cerca los problemas. Un extenso informe, publicado ayer, da cuenta del creciente e insostenible caos social como también de la respuesta "inadecuada y represiva” del Gobierno a José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. Es que Maduro insiste en negar la crisis humanitaria a pesar de las evidencias, tanto por lo que se observa en las calles, incluyendo las multitudinarias protestas, como el éxodo a naciones vecinas.
Por otra parte la comisión de derechos humanos de la Unión Interparlamentaria, con sede en Ginebra, viajará a Venezuela para intentar mediar en el conflicto político que vive el país e investigar casos específicos de violación de libertades fundamentales de algunos diputados. No es la primera vez que esta comisión intenta visitar Venezuela, pero como el viaje debe responder a una invitación oficial, para que tenga las garantías correspondientes, ahora hay cierta flexibilidad para lograrlo.
Otro tanto ha realizado la Organización de Estados Americanos (OEA) y es de esperar que el chavismo reaccione ante el reclamo del pueblo al que tanto menciona en sus políticas populistas.
