Los volantes centrales Bastian Schweinsteiger y Sami Khedira serán los custodios principales que tendrá Alemania para neutralizar a Lionel Messi, el domingo en la final del Mundial en el Estadio Maracaná.
Schweinsteiger dejó su huella en los enfrentamientos ante Argentina porque fue la gran figura de la goleada 4-0 con que Alemania expulsó al equipo entonces dirigido por Diego Maradona del Mundial de Sudáfrica en 2010.
Aquel día en el Green Point, de Ciudad del Cabo, una jugada magistral de Schweinsteiger terminó con el tercer gol de Arne Friedrich.
Si bien no habrá marca personal, como ningún equipo le ha hecho a Messi, Schweinsteiger, referente del Bayern Münich, y Khedira, jugador del Real Madrid, son los que más en contacto estarán con el líder del equipo argentino. Uno y otro estarán asociados con el compañero que le toque en zona, seguramente los zaguero y los laterales.
Thomas Müller ya avisó que se presentará una defensa ‘compacta‘, que achicará al máximo los espacios, como seguramente lo hará el entrenador argentino, Alejandro Sabella, con los alemanes.
A favor de Argentina está que ante Holanda le planteó de igual a igual el plan ajedrecístico ganó a un estratega como Louis Van Gaal. Alemania juega más abierto y hasta defiendo más abierto, pero tiene jugadores con más despliegue, por caso Müller, y ahora Toni Kroos, bajando para convertirse en laterales o volantes centrales, que cuando recuperan salen rápido en abanico.
